Se recomienda comenzar a usar la pasta de dientes fluorada en los niños cuando estos tengan entre 2 y 3 años de edad. El odontopediatra le indicará la concentración de flúor adecuada y la cantidad que debe usar según las necesidades del niño. Cuando todavía no tienen ningún diente, los padres limpiarán las encías de los niños usando una gasa húmeda o un dedal de silicona que hace las veces de cepillo dental y que se puede encontrar en las farmacias.
Ya que los niños no adquieren suficiente habilidad manual hasta los 7 años aproximadamente, los padres deberán supervisar el cepillado diario; por un lado comprobando que la cantidad de pasta no exceda la indicada y, por otro, ayudando a los niños a cepillarse correctamente.